Características de la Chinchilla

La chinchilla es un roedor originario de la Cordillera de los Andes en los países de Bolivia, Perú, Argentina y Chile. Se conocen tres tipos a los que según sus características se les ha denominado de la siguiente manera:

Brevicaudata: se caracteriza por tener una cola corta, pelo largo color claro, medio amarillento, llamado Agutí y su periodo de gestación es de 128 días.

Costina: su nombre proviene de que vive en lugares bajos. Es de pelo corto pero oscuro, orejas y cola largas, cuerpo arratonado y notoriamente más chico. Su periodo de gestación es de 111 días.

Lanígera: es la especie más parecida a la que se cría en cautiverio. Vive en una zona de altura intermedia, pelo mediano color gris. Su periodo de gestación es de 111 días.

El manejo y la domesticación de la chinchilla en sistemas de producción intensiva, controlados por el hombre y alejados de los procesos de evolución natural, han traído como resultado variaciones morfológicas y fisiológicas que la hacen sustancialmente distinta a los ejemplares que se desarrollan libremente en su región de origen. Mientras que la chinchilla en vida silvestre promedia como peso los 250 gramos , en criadero alcanzan los 900 gramos y sus cuerpos son más compactos. Las modificaciones en color, resultantes de cruzas hábilmente dirigidas por el hombre han generado mutaciones como el Negro de Gunning, Blanco de Wilson, Beige y otras; todas ellas distintas a las especies de origen.

Actualmente podemos decir que son animales diferentes. Algunas bibliografías señalan que la chinchilla de criadero es un híbrido entre la Chinchilla Costina y la Chinchilla Lanígera silvestre, ya que la crianza en cautiverio presenta en sí, características de ambas.

La chinchilla más comercial para la crianza es la gris estándar, caracterizada por el color negro en la parte del lomo, el color gris acero en los costados y el blanco en la panza.

Al iniciar un criadero, la calidad de los ejemplares a adquirir es fundamental para el éxito del proyecto. El futuro criador debe poner énfasis en las siguientes características: animales de buen tamaño, obscuros, no arratonados, con un buen contraste entre lo negro del lomo, el gris de los costados y lo blanco de la panza. El comprador debe solicitar que el vendedor muestre las hojas de sus resultados en las últimas ventas de piel. Usualmente los buenos criadores exhiben sus animales en concursos, tienen años en el negocio y pertenecen a la Asociación Mexicana de Criadores de Chinchilla, A.C.